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 EL PÁRROCO.

El Código de Derecho canónico expresa muy bien la realidad de la parroquia y la figura del párroco.

Canon 515.

1     La parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo  estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio.

3. La parroquia legítimamente erigida tiene personalidad jurídica en virtud del derecho mismo.

 

 Canon 518

Como regla general, la parroquia ha de ser territorial, es decir, ha de comprender a todos los fieles de un territorio determinado, (…).

 

Canon 519

El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía, y ejerce la cura pastoral de la comunidad que le está encomendada bajo la autoridad del Obispo diocesano en cuyo ministerio de Cristo ha sido llamado a participar, para que en esa misma comunidad cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación también de otros presbíteros o diáconos, y con la ayuda de fieles laicos, conforme a la norma del derecho.

 

Canon 521.

1.    Para que alguien pueda ser designado párroco válidamente debe haber recibido el orden sagrado del presbiterado.

 2.    Debe destacar además por su sana doctrina y probidad moral, estar dotado de celo por las almas y de otras virtudes, y tener las cualidades que se requieren tanto por derecho universal como particular, para la cura de la parroquia de que se trate.

3.     Para que alguien sea designado para el oficio de párroco, es necesario que conste con certeza su idoneidad según el modo establecido por el Obispo diocesano, incluso mediante un examen.

 

Canon 522.

El párroco debe tener estabilidad y por tanto debe ser nombrado por tiempo indefinido; sólo puede ser nombrado por el Obispo diocesano para un tiempo determinado, si este modo de proceder ha sido admitido, mediante decreto, por la Conferencia Episcopal.

 

Canon 524.

El Obispo diocesano debe encomendar la parroquia que haya quedado vacante a aquel que, ponderadas todas las circunstancias, considere idóneo para desempeñar en ella la cura parroquial, dejando de lado cualquier acepción de personas; para juzgar sobre la idoneidad, oiga al arcipreste y realice las investigaciones oportunas, pidiendo parecer, si el caso lo aconseja, a algunos presbíteros y fieles laicos.

 

Canon 526.

1.    El párroco ha de tener la cura de una sola parroquia; sin embargo, por escasez de sacerdotes u otras circunstancias, se puede confiar a un mismo párroco la cura de varias parroquias cercanas.

 2.    En cada parroquia debe haber un solo párroco o director conforme a la norma del  c. 517  1, quedando reprobada la costumbre contraria y revocado todo privilegio contrario.

Canon  527.

1.    Quien ha sido promovido para llevar la cura pastoral de una parroquia, la obtiene y está obligado a ejercerla desde el momento en que toma posesión.

 2.    Otorga la posesión al párroco el Ordinario del lugar o un sacerdote delegado por éste, según el modo recibido por ley particular o costumbre legítima; sin embargo, puede el mismo Ordinario, con justa causa, dispensar de la observancia de ese modo, en cuyo caso, la notificación de la dispensa hace las veces de la toma de posesión.

Canon 528.

1.    El párroco está obligado a procurar que la palabra de Dios se anuncie en su integridad a quienes viven en la parroquia; cuide por tanto de que los fieles laicos sean adoctrinados en las verdades de la fe, sobre todo mediante la homilía, que ha de hacerse los domingos y fiestas de precepto, y la formación catequética; ha de fomentar las iniciativas con las que se promueva el espíritu evangélico, también por lo que se refiere a la justicia social; debe procurar de manera particular la formación católica de los niños y de los jóvenes y esforzarse con todos los medios posibles, también con la colaboración de los fieles, para que el mensaje evangélico llegue igualmente a quienes hayan dejado de practicar o no profesen la verdadera fe.

 2.    Esfuércese el párroco para que la santísima Eucaristía sea el centro de la comunidad parroquial de fieles; trabaje para que los fieles se alimenten con la celebración piadosa de los sacramentos, de modo peculiar con la recepción frecuente de la santísima Eucaristía y de la penitencia; procure moverles a la oración, también en el seno de las familias, y a la participación consciente y activa en la sagrada liturgia, que, bajo la autoridad del Obispo diocesano, debe moderar el párroco en su parroquia, con la obligación de vigilar para que no se introduzcan abusos.

Canon 529.

1.    Para cumplir diligentemente su función pastoral, procure el párroco conocer a los fieles que se le encomiendan; para ello, visitará las familias, participando de modo particular en las preocupaciones, angustias y dolor de los fieles por el fallecimiento de seres queridos, consolándoles en el Señor y corrigiéndoles prudentemente si se apartan de la buena conducta; ha de ayudar con pródiga caridad a los enfermos, especialmente a los moribundos, fortaleciéndoles solícitamente con la administración de los sacramentos y encomendando su alma a Dios; debe dedicarse con particular diligencia a los pobres, a los afligidos, a quienes se encuentran solos, a los emigrantes o que sufren especiales dificultades; y ha de poner también los medios para que los cónyuges y padres sean ayudados en el cumplimiento de sus propios deberes y se fomente la vida cristiana en el seno de las familias.

2.    Reconozca y promueva el párroco la función propia que compete a los fieles laicos en la misión de la Iglesia, fomentando sus asociaciones para fines religiosos. Coopere con el Obispo propio y con el presbiterio diocesano, esforzándose también para que los fieles vivan la comunión parroquial y se sientan a la vez miembros de la diócesis y de la Iglesia universal, y tomen parte en las iniciativas que miren a fomentar esa comunión y la consoliden.

Canon 530.

 1 la administración del bautismo;

2 la administración del sacramento de la confirmación a quienes se encuentren en peligro de muerte, conforme a la norma del c. 883, 3;

3 la administración del Viático y de la unción de los enfermos sin perjuicio de lo que prescribe el  c. 1003  2 y 3; asimismo, impartir la bendición apostólica;

4 la asistencia a los matrimonios y bendición nupcial;

5 la celebración de funerales;

6 la bendición de la pila bautismal en tiempo pascual, la presidencia de las procesiones fuera de la iglesia y las bendiciones solemnes fuera de la iglesia;

 7 la celebración eucarística más solemne los domingos y fiestas de precepto.

 Canon 531.

Aunque otro haya realizado una determinada función parroquial, ingresará en la masa parroquial las oblaciones recibidas de los fieles en tal ocasión, a no ser que, respecto a las limosnas voluntarias conste la intención contraria de quien las ofrece; corresponde al Obispo diocesano, oído el consejo presbiteral, establecer normas mediante las que se provea al destino de esas oblaciones y así como a la retribución de los clérigos que cumplen esa función

 Canon 532.

 El párroco representa a la parroquia en todos los negocios jurídicos, conforme a la norma del derecho; debe cuidar de que los bienes de la parroquia se administren de acuerdo con la norma de los  cc. 1281-1288.

Canon 533.

 1.    El párroco tiene obligación de residir en la casa parroquial, cerca de la iglesia; sin embargo, cuando en casos particulares haya una causa justa, el Ordinario del lugar puede permitir que habite en otro lugar, sobre todo en una casa común de varios presbíteros, con tal de que se provea adecuada y eficazmente al cumplimiento de las tareas parroquiales.

 2.    A no ser que obste una razón grave, puede el párroco ausentarse de la parroquia, en concepto de vacaciones, como máximo durante un mes continuo o interrumpido; pero en ese tiempo de vacaciones no se incluyen los días durante los cuales el párroco asiste una vez al año al retiro espiritual; sin embargo, para ausentarse de la parroquia más de una semana, el párroco tiene obligación de avisar al Ordinario del lugar.

 3.    Corresponde al Obispo diocesano establecer las normas según las cuales, durante la ausencia del párroco, se provea a la atención de la parroquia por medio de un sacerdote dotado de las oportunas facultades.

 Canon 534.

 1.    Una vez que ha tomado posesión de la parroquia, el párroco está obligado a aplicar la Misa por el pueblo a él confiado todos los domingos y fiestas que sean de precepto en su diócesis; quien se encuentre legítimamente impedido para hacerlo, la aplicará esos mismos días por medio de otro, u otros días personalmente.

 2.    Los días indicados en el  1, el párroco a quien haya sido confiada la cura de varias parroquias, tiene obligación de aplicar una sola Misa por todo el pueblo que se le encomienda.

3. El párroco que hubiera incumplido la obligación de la que se trata en los 1 y 2, debe aplicar cuanto antes por el pueblo tantas Misas, cuantas haya omitido.

 Canon 535.

 1.    En cada parroquia se han de llevar los libros parroquiales, es decir de bautizados, de matrimonios y de difuntos, y aquellos otros prescritos por la Conferencia Episcopal o por el Obispo diocesano; cuide el párroco de que esos libros se anoten con exactitud y se guarden diligentemente.

 2.    En el libro de bautizados se anotará también la confirmación, así como lo que se refiere al estado canónico de los fieles por razón del matrimonio, quedando a salvo lo que prescribe el  c. 1133, por razón de la adopción, de la recepción del orden sagrado, de la profesión perpetua emitida en un instituto religioso y del cambio de rito; y esas anotaciones han de hacerse  constar siempre en la partida del bautismo.

 3.    Cada parroquia ha de tener su propio sello; los certificados que se refieren al estado canónico de los fieles, así como también las demás actas que puedan tener valor jurídico, deben llevar la firma del párroco o de su delegado, y el sello parroquial.

 4.    En toda parroquia ha de haber una estantería o archivo, donde se guarden los libros parroquiales, juntamente con las cartas de los Obispos y otros documentos que deben conservarse por motivos de necesidad o de utilidad; todo ello debe ser revisado por el Obispo diocesano o por su delegado en tiempo de visita o en otra ocasión oportuna, y cuide el párroco de que no vaya a parar a manos extrañas.

 5.    También deben conservarse diligentemente los libros parroquiales más antiguos, según las prescripciones del derecho particular.

 

 

 El párroco actual ( 2011- )

D. Francisco-Ortega Vicente Rodríguez.

 

 

 

-          Fecha de nacimiento: 10 de agosto de 1981. Riego del Camino (Zamora)

 

-          Estudios de EGB (hasta 5º): Colegio Comarcal “Villar Palasí” de Villarrín de Campos

-          Ingreso en el Seminario Menor Diocesano: 21 de septiembre de 1992 (6º-8º EGB en el Seminario de San Luis y San Victoriano de Toro. En 1995 el Seminario se traslada de Toro a Zamora, allí hacemos los estudios de 3º-4º ESO y Bachillerato de Humanidades en el IES “Claudio Moyano” de la ciudad de Zamora)

-          Ingreso en el Seminario Mayor Diocesano en Salamanca: 4 de octubre de 1999. Estudios en la Universidad Pontificia de Salamanca. Licenciado en Estudios Eclesiásticos. 1999-2004, y Licenciado en Teología Práctica 2004-2006 (Tesina: “Iniciación cristiana, Iglesia y Transmisión de la fe”)

-          Etapa de prácticas pastorales: Parroquia de Sta. María del Carmen de Renueva de Benavente (2006-2007)

-          Ordenación de Diácono: 24 de marzo de 2007

-          Ordenación Sacerdotal: 11 de noviembre de 2007

-          Párroco de UAP Nuez: 8 de Diciembre de 2007

-          Párroco de UAP Alcañices y encargado de la parroquia de Trabazos: 21 de septiembre de 2009

-          Párroco de la Unidad Pastoral de Morales de Toro (Morales de Toro, Pinilla de Toro, Vezdemarbán, Villardondiego, Villavendimio y Villalonso: 9 de octubre de 2011

-          Coordinador de Catequistas del Arciprestazgo de Toro-La Guareña. (2011)

-          Colaborador de la Delegación de Liturgia. (2011)

-          Subdelegado diocesano de Catequesis (2013)

-         Delegado Diocesano de Catequesis (2014)

-         Miembro del Consejo presbiteral (2018)

-          Secretario del Consejo presbiteral (2018)

-          Profesor del Seminario Menor Diocesano (2018)

 

 

 

Diócesis de Zamora  |  uap.moralesdetoro@gmail.com